Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato Juana Igarreta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato Juana Igarreta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Familias

Los papás llevan días desaparecidos. No están en la casa, ni tampoco en la autocaravana. Alaia lo expresa con su lengua de trapo, sentada en el suelo con las manos abiertas y un triste desconcierto en la mirada. La pequeña se ha estrenado en incertidumbre, pero ella todavía no sabe que existe esa palabra tan rara y difícil de pronunciar.

Asier, el hermano de Alaia, afirma haberlos visto hace poco, pero igual es que lo ha soñado. Intenta animar a su hermana diciéndole que la operación de búsqueda acabará siendo un éxito, pero en el fondo no descarta un final desafortunado. No es la primera vez que sufren una pérdida que acaba siendo una desaparición definitiva.

Mientras continúan las pesquisas para localizar a los papás, a las que se han sumado también tíos, primos y abuelos, Alaia ha decidido que no se separará de Peppa y George hasta que aparezcan.

Ajenos al revuelo que están generando, Papá Pig y Mamá Pig, tras haber conseguido zafarse de las fauces glotonas del aspirador gracias a sus orondas figuras, disfrutan de una apacible estancia en los últimos confines del salón.


Imagen de Internet


Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta : Incertidumbre

lunes, 10 de agosto de 2026

Arrugas dinámicas

Marta se ha sometido a un caro e innovador tratamiento de belleza en una clínica puntera de neuroestética. Ha tomado buena nota de las indicaciones de la doctora que la ha atendido. Ésta le ha explicado muy bien el motivo principal de sus arrugas dinámicas: es demasiado sensible y expresiva. Tiene que evitar siempre que pueda los movimientos repetitivos de sus músculos faciales. Son el principal origen de los surcos que afeaban su rostro al llegar a la consulta: patas de gallo alrededor de sus ojos, líneas de marioneta circundando su boca...

Para garantizar unos resultados duraderos, deberá tomar unas píldoras inhibidoras de las emociones. Así evitará reír, llorar y todo aquello que la haga gesticular gratuitamente.

Ya en la calle, saca un pequeño espejo del bolso para verse con luz natural. Observa con satisfacción su aspecto. Perfecto, ni rastro de arrugas. Uf... ¡ha estado a punto de sonreír!

Se dirige veloz a la farmacia. Cuanto antes tome la medicación, mejor.

El fin de semana, como muchos, se reúne con los suyos. Conforme se acerca al pueblo se sorprende al comprobar que la alegría de pertenecer a ese lugar y a esa familia prácticamente ha desaparecido.


Imagen de Internet


Escito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: Pertenencia





sábado, 20 de junio de 2026

Mano de santo

Tic-tac, tic-tac…, os habla un empleado municipal del Ayuntamiento de Pamplona. Desde los años noventa habito un privilegiado otero en esta casa consistorial. Mi antecesor fue cesado por perder la noción del tiempo. No es de extrañar, llevaba en este puesto desde el siglo XIX y en nuestro oficio no se permite estar en horas bajas. Marcar el ritmo de la vida de los pamploneses es tarea de gran responsabilidad, pero es anunciando el principio y final de los Sanfermines cuando mis agujas se afanan con especial precisión. En esta emblemática plaza, cada 6 de julio a mediodía y cada 14 de julio a medianoche, me pregunto hasta cuándo aguantará sin quebrarse mi frágil esfera de cristal la emoción de ser el centro de miles de miradas. En el Chupinazo, miradas ávidas de fiesta y diversión surgiendo tras el rojo de los pañuelos extendidos. En el Pobre de mí, miradas lacrimosas que intentan encontrar consuelo en un mantra de cánticos de despedida.

Tic-tac, tic-tac…, oídme los de aquí y los de allá. Pamplona os ofrece los mejores nueve días de su tiempo. Este reloj os espera con las manecillas abiertas. Si venís, comprobaréis que para aliviar las penas nuestras fiestas son mano de santo.


  Imagen del Blog-Quiero viajar sola.com

Escrito por Juana Igarreta - Propuesta enviada al Certamen Microrrelatos Blog San Fermín



jueves, 4 de junio de 2026

Vida contemplativa

En el convento del Gran Silencio es la hora del recreo comunitario. Las religiosas pasean con desenfado por el claustro, mientras la madre abadesa las sigue a unos metros de distancia. Intenta reprimir los sucesivos conatos de risa que la asaltan, amenazando romper la severidad de su rostro; son fruto del devaneo de sus pensamientos, más ocupados en lo mundano que en lo excelso. Juega a despojar a las hermanas de sus nombres religiosos, rebautizándolas en la pila de su imaginación: “A sor Tija el nombre le viene como anillo al dedo, pues lleva con mucho orgullo su alianza con Dios. La acompaña sor Teo, que concibe la vida como una tómbola en la que ha sido agraciada con el regalo de la fe. Detrás puede verse a sor Tilegio; se rumorea que aún guarda, oculta entre sus escasas pertenencias, la última bola de cristal. Es íntima de sor Bona, a la que todas envidian por su rico bagaje cultural”.

De pronto, la madre abadesa tropieza y cae. Una de las postulantes corre en su auxilio.

Sintiéndose cautiva de un inesperado embeleso entre los brazos de la joven, la madre abadesa exclama: "Tú serás sor Prendente".

Imagen de Internet


Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: la imaginación


miércoles, 29 de abril de 2026

Conjugando tiempos

 

¿Cómo iba a esperar Amalia, tras recorrer medio mundo como fotógrafa de guerra, que el mayor conflicto al que enfrentarse le sorprendería en el confort de su casa?

Ha pasado muchos años empuñando su cámara como arma de denuncia, plasmando en cada imagen la injusticia y el sufrimiento humanos, capturando el desgarro en la mirada de quienes lo han perdido todo. Pero hasta ahora, por muy empática que se mostrara con los que eran objeto de su observación, el dolor siempre se quedaba al otro lado de la cámara.

El colapso llegó sin avisar, robándole la luz de un día primaveral y de muchos de los que vendrían después. Se adueñó de su forma de moverse, de sus palabras, de su vida. Y de pronto se sintió conjugando los verbos en pasado: “Yo andaba bien, yo hablaba bien, yo estaba bien”. Esa cotidianidad truncada que tantas veces reflejaban sus fotografías, ahora la sufría en sus propias carnes.

Desde entonces, Amalia hace de cada día un acto de resistencia frente al ictus que la somete. Cada vez está más cerca de volver a conjugar su vida en presente: “Yo ando bien, yo hablo bien, yo estoy bien”.


Imagen de Internet

Escrito por Juana María Igarreta para ENTC - Propuesta: coraje



viernes, 6 de marzo de 2026

Palabras contrariadas

Ya venían quejosas las palabras del poco rigor con que se las estaba tratando, cuando ocurrió el dislate: alguien había confundido astronomía con gastronomía.

La reacción de las dos palabras afectadas no se hizo esperar. Conscientes de su poder para configurar el pensamiento humano, acordaron mantener durante un tiempo sus significados cruzados. Sería una lección ejemplarizante.

Un día todos los astrónomos se levantaron con una suerte de agujero negro en el estómago. Arrastrados por una enigmática fuerza, en lugar de encaminarse a sus correspondientes observatorios para seguir estudiando el universo y sus cuerpos celestes, salieron desaforados en busca de restaurantes con estrellas Michelin.

Pero lo peor fue cuando ese mismo día la NASA se llenó de cocineros. Armados con sus panoplias de cuchillos, invadieron el organismo decididos a comprobar si lo que allí dentro se estaba cociendo era de su gusto; en caso contrario, procederían a cortarlo por lo sano.

Así las cosas, tuvo que mediar la palabra diálogopara que sus dos compañeras volvieran a sus respectivos roles, frenando de esta manera el caos que estaban provocando.

Desde entonces, a pesar del aparente orden restablecido, los precios de los productos gastronómicos no han dejado de ser astronómicos.


Imagen de Internet

martes, 3 de febrero de 2026

La fe de Ismael

Ismael atraviesa la galería central de la residencia a la que acude de voluntario. Los numerosos internos que ocupan sillas de ruedas dispuestas sobre el suelo embaldosado en blanco y negro, se le antojan piezas de ajedrez esperando el empuje de unas manos que las mueva, escaque tras escaque, en el tablero de una nueva jornada.

Clara llamó su atención desde el primer día. Su postura rígida y mirada hierática le evocan la imagen de una virgen románica de la iglesia de su pueblo, a la que siendo niño sus padres adoptivos lo alzaban una vez tras otra pidiendo su bendición.

Ismael nunca ha sentido el fervor religioso que se respiraba en la familia que lo acogió. Lo más parecido a la fe que conoce es creer que si su madre biológica lo abandonó, como siempre sostuvieron las Hermanas de la Caridad, fue porque no tuvo otra salida. Y esa fe lo ha llevado a vivir con la esperanza de poder un día conocerla. Sabe que es un deseo difícil de alcanzar. Lo que no sabe es que la dificultad roza lo imposible cuando la madre ha vivido creyendo que su hijo nació muerto.


Imagen de Internet


Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: la Fe.

jueves, 8 de enero de 2026

El regalo del Olentzero

Son las primeras navidades tras la muerte del abuelo. Aún así, la abuela se ha empeñado en celebrar la Nochebuena en su casa. Cuando hemos llegado ya estaba la mesa puesta. ¡El sitio del abuelo también tiene su cubierto!

Suena el timbre. Nos miramos unos a otros con extrañeza porque no esperamos a nadie. La abuela sale presurosa de la cocina y se dirige a la entrada. Yo la sigo, pero me quedo expectante unos metros atrás.

La abuela abre la puerta y entra un desconocido. Hablan bajo, justamente consigo entenderles:

— Pasa, pasa… cuánto tiempo, deja los regalos por ahí. La casa sigue estando igual que cuando te vestías de Olentzero.

— ¿Están todos? ¿Mario también?
— Sí, sí, al fin pudo coger a tiempo el avión. Ya creía que te morías sin verlo. Ahora es cuando más se te parece.





martes, 16 de diciembre de 2025

Hasta luego, Lucas

No recordaba haberlo escondido tan bien. Sólo que fue antes de abrir la puerta a Matilde, que alternaba timbrazos y voces acompañada de su gatita negra recientemente recogida de la calle. Su vieja lavadora estaba perdiendo agua y necesitaba ayuda.

Llegó el 22 de diciembre y el boleto no había aparecido. "Tampoco me iba a tocar", pensó Lucas intentando consolarse.

Al volver de pasar las navidades con la familia, encontró bajo su puerta una nota: "Gracias por todo, Lucas. Siento no haberte dado un abrazo de despedida. Te deseo lo mejor. Ah, a la gatita he decidido llamarla Fortuna".




Relato finalista Relatos en Cadena - Semana 12.


Escrito por Juana Igarreta para Relatos en cadena - Cadena Ser- Frase de inicio "No recordaba haberlo escondido tan bien".

sábado, 22 de noviembre de 2025

Lecturas ocultas


Fuimos concebidas en América, aunque en España nos conocen desde los años setenta. Somos negras, pero alternar con el blanco forma parte de nuestro código. Unas más gruesas que otras, pero todas supeditadas al número que nos marcan, para que quien solicite nuestros servicios no obtenga una información equivocada. La verdad es que llevan comerciando con nosotras más de cincuenta años. Si quieres saber lo que se esconde bajo nuestras estilizadas figuras, tendrás que contar con la ayuda de un buen lector.
Eh, cuando digo “un buen lector”, no me refiero a alguien como tú. Acércate a cualquier supermercado y observa la labor de las cajeras. Ellas, provistas de mágicas pistolas de luz, saben obtener con tan sólo un clic la preciada información que guardamos oculta en cada código de barras.

Imagen de Internet


domingo, 9 de noviembre de 2025

Asuntos pendientes

Sandra está apenada. Ha perdido uno de los pendientes de plata envejecida. Se los regaló Lucas el primer año de convivencia. Cuando todavía sin comprometerse a nada las horas separados se les hacían eternas. Cuando aún no sabían que si te abandonas en brazos de la rutina los días se vuelven grises.

Después de echar un vistazo por la casa, le dice a Lucas que baja al garaje a mirar en el coche.

Utiliza la linterna del móvil y un bulto en el asiento de atrás llama su atención: es el jersey beis de Lucas hecho un ovillo. Varios cabellos largos y cobrizos brillan arremolinados en la pechera de la prenda. El hallazgo le genera sentimientos que van de la decepción al alivio. Se pregunta si Lucas se está viendo con alguien. Ojalá. Si pensaba decírselo. Ojalá.

Continúa con la búsqueda del pendiente, mirando minuciosamente debajo de los asientos delanteros. No aparece.

Mientras sube en el ascensor no aparta los ojos de los pelos rojizos adheridos al jersey de Lucas. De pronto le asalta una duda: “¿Y si Juan se llevó enganchado el pendiente en su chaqueta?”.

Imagen de Internet

Escrito por Juana María Igarreta para ENTC - Propuesta: Serendipia.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

Desirée

Teresa nace con el don de la belleza y la condición de la pobreza. Apenas cumplidos los dieciocho, decide valerse de lo primero para corregir lo segundo.
Ahorrándose las despedidas y con la maleta llena de determinación abandona su recóndito pueblo y se dirige a una gran urbe.
Mientras encadena trabajos precarios, consulta al oráculo de la IA y tunea su cuerpo de acuerdo a las últimas tendencias. Consigue en un tiempo récord manejar las herramientas necesarias para alcanzar su objetivo: ser una megainfluencer de moda. Para ello se esconde bajo el nombre de Desirée. Su seductora imagen no tarda en hacerse viral, levantando pasiones en empresas y particulares.
Firma un contrato millonario con una marca puntera de cosméticos que mantiene durante años. Hasta que aquejada de gerascofobia comienza a someterse a continuos estiramientos de piel.

Esclava de su apariencia y alimentándose básicamente de likes, enferma gravemente.
Una mañana la empleada doméstica encuentra el cuerpo sin vida de Desirée con una foto de una jovencísima Teresa en la mano.

El holograma de la influencer siguió en las pantallas anunciando productos de la marca de cosméticos  hasta que la empresa cerró.

domingo, 10 de agosto de 2025

Si ella pudiera contarlo

 Desde la grieta del viejo edificio donde pasa el verano nos observa 
Desde la grieta del viejo edificio donde pasa el verano nos observa detenidamente. Si ella pudiera contar lo que ve a través de sus inquietas pupilas verticales, diría que la plaza tiene ocho bancos que han ido perdiendo pintura y ganando abandono. Que en un pasado todavía reciente el lugar fue muy concurrido, donde no faltaba el eco bullicioso de los niños tras salir del colegio, como tampoco un buen racimo de ancianos disfrutando del sol en las horas más apacibles del día. También, que la recoleta plaza se tornó oscura cuando encontraron sin vida el cuerpo de Martín. A él le gustaba terminar la jornada ocupando siempre el mismo banco. Con los ojos cerrados y las manos entrelazadas trataba de ordenar su nutrido bagaje de recuerdos. Y que, además, nadie lo echó en falta en su casa esa aciaga noche porque nadie lo esperaba.

Si ella pudiera contarnos que el arma homicida, una pequeña navaja con la que perforaron varias veces el abdomen del octogenario, permanece oculta en lo más profundo de la oquedad que le da cobijo, quizás no dudaría en salir a pregonarlo a los cuatro vientos. Pero, ¿alguien daría crédito al testimonio de una salamanquesa?


Imagen de Internet


sábado, 21 de junio de 2025

A Pamplona hemos de ir

—Siendo vuestra merced, señor Don Quijote, persona ilustrada, habrá oído hablar de la existencia de un viejo reino en cuya capital, Pamplona, y en honor a un tal San Fermín, se celebran unos festejos que no tienen parangón...


— Al grano, Sancho, al grano.


— Cuentan que durante ocho días comen, beben y bailan más que en las Bodas de Camacho, contagiando de alegría hasta al más triste. Además, y aquí viene lo que me tiene inquieto el magín…


— Te recuerdo, Sancho, que es mejor no empezar a hablar si no estás seguro de lo que vas a decir.


— He sabido que en esas tierras gobernaron durante siglos muchos Sanchos; siendo Sancho yo también, ¿no sería menester conocer ese lugar?


Por otro lado, afine vuestra merced bien el oído, dicen que en Pamplona tienen a ocho gigantes cautivos, y que sólo para bailar les conceden libertad.


­— Amigo Sancho, motivos tenemos los dos para emprender esta aventura, pues parece prometer más ventura que locura. Habrá que ver si entre aquellas gentes aún te quedan parientes, y si son molinos o gigantes esos extraños danzantes. ¡Vayamos prestos a buscar las cabalgaduras! Con tu burro y mi rocín ¡a Pamplona hemos de ir!


Imagen de Internet


Relato finalista Certamen Internacional Microrrelatos San Fermín 





jueves, 1 de mayo de 2025

De cuando el ingenioso hidalgo Miguel de Cervantes cambió definitivamente la espada por la pluma


El sol franqueaba tímidamente el alto ventanuco de la celda donde el reo Cervantes, pluma en mano, azuzaba su imaginación para huir del frío y el hambre. Ensimismado, pensaba que las musas son seres caprichosos, que tan pronto acuden solícitas a quien las convoca, como que inclementes lo abandonan en un inmenso páramo.

De repente, su maltrecha mano izquierda, honroso trofeo lepantino, interceptó el escaso haz de luz. La sombra alargada que aquella suerte de rígida garra con el pulgar enhiesto proyectaba sobre el desconchado de la pared, evocaba la silueta de un escuálido caballero andante a lomos de un consumido rocín; uno de esos ilusos aventureros que últimamente abundaban por los caminos siempre dispuestos a reparar agravios ajenos, soñando de esta manera poder alcanzar algún día el honor y la gloria personal.

Hechizado con el juego de las sombras, Cervantes ahuecó su mano diestra sobre la siniestra en vertical, dando vida a un panzudo individuo al que designó oficio de escudero, pero con pretensiones de gobernador insular.

Luego, tras bautizarlos con la tinta de su pluma, don Quijote de la Mancha y Sancho Panza iniciaron la brillante gesta de recorrer los senderos literarios a través de los siglos.



Imagen de Internet


Escrito por Juana garreta para ENTC - Propuesta: Quijoterías

 

domingo, 20 de abril de 2025

Una escuela de 100 años

La tabla del siete

Ave María purísima! Ni siquiera el piadoso saludo conseguía moderar el rictus del maestro. Quizás por un empecinado empeño en hacer honor a su nombre o simplemente por deformación profesional, Don Severo mantenía siempre su rostro adusto. Sobre todo con «Gonzalito», que ya sería Gonzalo de no ser por las prioridades de su casa que lo retrasaban.

Don Severo toleraba mal sus ausencias y se consumía cada vez que se trastabillaba en la tabla del siete. Ni a ritmo de palmeta conseguía encarrilarlo. El día que ardió la escuela, la cara de Don Severo era un poema. Al ver salir a Gonzalo ennegrecido y renqueante, se tornó dramática. No pudo reprimir una lágrima, cuando le entregó su palmeta chamuscada.



  Escuela de los años 20 San Vicente del Monte (Cantabria)

Juegos manuales

Yo no salgo en la foto. Juanín, que me había quitado la mejor de mis canicas, se puso ufano a mi lado. De pronto, sentí algo frío en el cuello. Me volví bruscamente hacia Juanín y vi que no era su mano la que me tocaba sino la de Marta, una niña que nos gustaba a ambos. Ella había rescatado hábilmente la canica del bolsillo de Juanín y quería devolvérmela, pero acabó en el suelo. Yo, intentando recuperarla, alboroté al grupo. Don Mariano con un grito severo nos llamó al orden. Por eso salen todos tan serios. Todos menos yo, que todavía agachado sonreía doblemente satisfecho: tenía la canica de nuevo y, sobre todo, a Marta de mi parte.

Escrito por Juana Igarreta para el concurso Una escuela de 100 años

miércoles, 2 de abril de 2025

Correspondencias

Mi abuela Úrsula acaba de fallecer. Era una mujer de pocas palabras, pero recuerdo oírle decir en varias ocasiones que “las personas somos como maletas con un doble fondo en el que guardamos secretos inconfesables”.

Si en vez de morirse ahora, la abuela se hubiera muerto un tiempo más tarde, el cartero no habría podido acercarse a darnos el pésame. Porque, según me ha dicho mi madre, en unos días se irá con su familia muy lejos a trabajar en su nuevo destino.

Si no se hubiera muerto la abuela, yo no habría conocido al cartero, porque, normalmente, cuando él hace el reparto de la correspondencia yo suelo estar en el colegio. Y no me habría asombrado del enorme parecido que guarda con mi padre, fallecido en accidente de coche y cuya foto mi madre siempre lleva en su cartera.

Como ahora la abuela ya no está, le tendré que preguntar a mi madre si en el doble fondo de su maleta cabe mi padre vestido de cartero.


domingo, 9 de marzo de 2025

Menú especial

(Propuesta 1)

Un joven entró acelerado en el comedor ocupando una de las mesas del fondo. Al ofrecerle la carta, le dijo a Luis, el camarero: “Ya sé lo que quiero. Lo primero, que confíe en mí. Después, consígame rápidamente un atuendo de cocinero, me están buscando y necesito salir camuflado del restaurante. Ah, que sea holgado, debo ocultar la pistola que llevo encima. Y por último, le ruego que acepte esta alianza en pago a su favor”.

Luis, atemorizado, le entregó el uniforme.

Leyendo la inscripción de la alianza, entendió el guasap de su madre apremiándolo a que la llamara urgentemente.



=================================================

(Propuesta 2)

Lucas emplataba los postres cuando recibió la noticia de la muerte de su abuelo. Pensando en lo poco que lo había visto últimamente, sintió una enorme tristeza. Aunque intentó sobreponerse rápidamente, no pudo evitar que un reguero de lágrimas cayera sobre uno de los flanes. Las prisas hicieron que en lugar de desecharlo acabara en la mesa de Mateo, un comensal de confianza.

Mateo, antes de marcharse, le dijo a Lucas que el flan le había sabido a gloria. Y Lucas, desconcertado, se preguntó cómo sería entonces el sabor de la pena.


Imagen de Internet