No recordaba haberlo escondido tan bien. Sólo que fue antes de abrir la puerta a Matilde, que alternaba timbrazos y voces acompañada de su gatita negra recientemente recogida de la calle. Su vieja lavadora estaba perdiendo agua y necesitaba ayuda.
Llegó el 22 de diciembre y el boleto no había aparecido. "Tampoco me iba a tocar", pensó Lucas intentando consolarse.
Al volver de pasar las navidades con la familia, encontró bajo su puerta una nota: "Gracias por todo, Lucas. Siento no haberte dado un abrazo de despedida. Te deseo lo mejor. Ah, a la gatita he decidido llamarla Fortuna".
Relato finalista Relatos en Cadena - Semana 12.

Gran relato, Juana, como demuestra esa final mensual. Te digo una cosa, bien hubiera merecido colarse en la siguiente fase, pero bueno, al final todo se decide por matices.
ResponderEliminarFelicidades en cualquier caso.
Saludos.
Mil gracias, Alfonso. La verdad es que no lo esperaba, así que encantada de haber llegado ahí. Que tengas felices navidades y que nos sigamos leyendo. Saludos.
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