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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Familias

Los papás llevan días desaparecidos. No están en la casa, ni tampoco en la autocaravana. Alaia lo expresa con su lengua de trapo, sentada en el suelo con las manos abiertas y un triste desconcierto en la mirada. La pequeña se ha estrenado en incertidumbre, pero ella todavía no sabe que existe esa palabra tan rara y difícil de pronunciar.

Asier, el hermano de Alaia, afirma haberlos visto hace poco, pero igual es que lo ha soñado. Intenta animar a su hermana diciéndole que la operación de búsqueda acabará siendo un éxito, pero en el fondo no descarta un final desafortunado. No es la primera vez que sufren una pérdida que acaba siendo una desaparición definitiva.

Mientras continúan las pesquisas para localizar a los papás, a las que se han sumado también tíos, primos y abuelos, Alaia ha decidido que no se separará de Peppa y George hasta que aparezcan.

Ajenos al revuelo que están generando, Papá Pig y Mamá Pig, tras haber conseguido zafarse de las fauces glotonas del aspirador gracias a sus orondas figuras, disfrutan de una apacible estancia en los últimos confines del salón.


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Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta : Incertidumbre

sábado, 5 de septiembre de 2026

Miout!

Corrían tiempos de incertidumbre y no quiso dejar nada al azar. Schrödinger preparó concienzudamente todos los elementos. La caja metálica, el dispositivo radiactivo, el matraz con veneno, el martillo y, por supuesto, el gato. Una contribución desinteresada de Einstein.

Llegado el momento del experimento, el felino se mostró reacio peleando con uñas y dientes. Apenas vio el extraño artefacto, un súbita piloerección en el lomo le puso en alerta, allí había gato encerrado. Poco dispuesto a contribuir a una posible redundancia cuántica emitió un maullido desgarrador y echó a correr. La estridencia ultrasónica de su maúllo provocó la ruptura del frasco y la dispersión del tóxico.

Pendiente de la evasiva actitud del michino, Schrödinger sucumbió a los mefíticos efluvios del veneno y pasó a la posteridad. Muerto, pero paradójicamente vivo.


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lunes, 10 de agosto de 2026

Arrugas dinámicas

Marta se ha sometido a un caro e innovador tratamiento de belleza en una clínica puntera de neuroestética. Ha tomado buena nota de las indicaciones de la doctora que la ha atendido. Ésta le ha explicado muy bien el motivo principal de sus arrugas dinámicas: es demasiado sensible y expresiva. Tiene que evitar siempre que pueda los movimientos repetitivos de sus músculos faciales. Son el principal origen de los surcos que afeaban su rostro al llegar a la consulta: patas de gallo alrededor de sus ojos, líneas de marioneta circundando su boca...

Para garantizar unos resultados duraderos, deberá tomar unas píldoras inhibidoras de las emociones. Así evitará reír, llorar y todo aquello que la haga gesticular gratuitamente.

Ya en la calle, saca un pequeño espejo del bolso para verse con luz natural. Observa con satisfacción su aspecto. Perfecto, ni rastro de arrugas. Uf... ¡ha estado a punto de sonreír!

Se dirige veloz a la farmacia. Cuanto antes tome la medicación, mejor.

El fin de semana, como muchos, se reúne con los suyos. Conforme se acerca al pueblo se sorprende al comprobar que la alegría de pertenecer a ese lugar y a esa familia prácticamente ha desaparecido.


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Escito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: Pertenencia





sábado, 1 de agosto de 2026

Chocandre

Cuando ingresé en el internado “Chocandre” ya estaba allí. No recuerdo su nombre de pila, probablemente lo he olvidado. O quizás nunca lo supe. Creo que era algo mayor que yo, sin embargo se movía a su antojo por aquel triste y desangelado lugar. Nadie osaba pedirle explicaciones. Ni siquiera los celadores que con estricta precisión hacían la vista gorda en cuanto barruntaban su presencia. “Chocandre” era muy dado a apostarse en lugares al parecer “estratégicos” según su entender y el de los gatos que se congregaban allí. En actitud ritual y con las manos entrelazadas de espaldas a la pared, “Chocandre” iniciaba entonces un rítmico balanceo,  mientras recitaba un monótono e ininteligible mantra.

“Chocandre” casi nunca miraba a los ojos, tenía la vista enfocada al infinito. Pero un día se fijó en mí y seducido por su mirada cuasiestrábica vi por un momento más allá de mis narices. Remontando aquel sombrío presente atisbé como en un flash este luminoso aquí y ahora. Una moderna zona hospitalaria donde todavía permanecen como viejos testigos algunos de aquellos árboles de gran porte. A veces, cuando sopla el viento escucho a su vera la salmodia de “Chocandre”.  


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Escrito por Javier Igarreta para ENTC - Propuesta: la pertenencia.

jueves, 4 de junio de 2026

Vida contemplativa

En el convento del Gran Silencio es la hora del recreo comunitario. Las religiosas pasean con desenfado por el claustro, mientras la madre abadesa las sigue a unos metros de distancia. Intenta reprimir los sucesivos conatos de risa que la asaltan, amenazando romper la severidad de su rostro; son fruto del devaneo de sus pensamientos, más ocupados en lo mundano que en lo excelso. Juega a despojar a las hermanas de sus nombres religiosos, rebautizándolas en la pila de su imaginación: “A sor Tija el nombre le viene como anillo al dedo, pues lleva con mucho orgullo su alianza con Dios. La acompaña sor Teo, que concibe la vida como una tómbola en la que ha sido agraciada con el regalo de la fe. Detrás puede verse a sor Tilegio; se rumorea que aún guarda, oculta entre sus escasas pertenencias, la última bola de cristal. Es íntima de sor Bona, a la que todas envidian por su rico bagaje cultural”.

De pronto, la madre abadesa tropieza y cae. Una de las postulantes corre en su auxilio.

Sintiéndose cautiva de un inesperado embeleso entre los brazos de la joven, la madre abadesa exclama: "Tú serás sor Prendente".

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Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: la imaginación


jueves, 28 de mayo de 2026

Ancha es Castilla

Se acercaba el ocaso y, cansado su espíritu, Teresa ya comenzaba a flaquear. Tras unas extenuantes jornadas finalmente tenía ante sus ojos la villa de Consuegra. Apenas divisó su silueta recostada en el cerro, tuvo el pálpito de que aquel sería un lugar propicio para la nueva fundación. Algo le dijo que no era una de aquellas corazonadas que otrora le sobrevenían al amparo de su incansable divagar entre lo divino y humano. Gracias a Dios y a la férrea disciplina carmelitana casi había conseguido domeñar a “la loca de la casa”.

Absorta en tan cruciales consideraciones, de pronto se sintió atraída por el quejumbroso traqueteo de un molino cercano cuyas aspas giraban a merced del viento. Dejando a rebufo del mismo cualquier atisbo de quijotescos desvaríos, tuvo ocasión de columbrar la gigantesca obra que se perfilaba en su mente. Mas, ahora era preciso tener los pies en el suelo. La comitiva del Santo Oficio, con su farfolla y sus antorchas estaba a pocas leguas. Conocedores de sus andanzas seguían de cerca sus pasos. Aquella manera tan suya de entender los dogmas, amén de sus antecedentes familiares, la delataban. A fe que no era santa de su devoción.






miércoles, 29 de abril de 2026

Conjugando tiempos

 

¿Cómo iba a esperar Amalia, tras recorrer medio mundo como fotógrafa de guerra, que el mayor conflicto al que enfrentarse le sorprendería en el confort de su casa?

Ha pasado muchos años empuñando su cámara como arma de denuncia, plasmando en cada imagen la injusticia y el sufrimiento humanos, capturando el desgarro en la mirada de quienes lo han perdido todo. Pero hasta ahora, por muy empática que se mostrara con los que eran objeto de su observación, el dolor siempre se quedaba al otro lado de la cámara.

El colapso llegó sin avisar, robándole la luz de un día primaveral y de muchos de los que vendrían después. Se adueñó de su forma de moverse, de sus palabras, de su vida. Y de pronto se sintió conjugando los verbos en pasado: “Yo andaba bien, yo hablaba bien, yo estaba bien”. Esa cotidianidad truncada que tantas veces reflejaban sus fotografías, ahora la sufría en sus propias carnes.

Desde entonces, Amalia hace de cada día un acto de resistencia frente al ictus que la somete. Cada vez está más cerca de volver a conjugar su vida en presente: “Yo ando bien, yo hablo bien, yo estoy bien”.


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Escrito por Juana María Igarreta para ENTC - Propuesta: coraje



jueves, 16 de abril de 2026

Anagrama

Aurelio no salió excesivamente mal parado de sus travesuras infantiles. Apenas le quedaba el recuerdo de algunos chichones y restos de alguna que otra cicatriz. Eso sí, arrastraba una cojera, producto de una de tantas caídas sufridas durante sus correrías por los accidentados andurriales de aquel poblado perdido de la mano de Dios. La escasa atención médica y una absoluta confianza en los remedios caseros hicieron que algo en principio de relativa importancia fuera a más, hasta el punto de acarrearle cierta incapacidad. Lejos de suponerle un hándicap, Aurelio echó mano de su talante animoso y ocurrente, y sacando coraje de su cojera la convirtió en su seña de identidad. Era todo un espectáculo verlo caminar con aquel ademán, un tanto forzado pero sin embargo no exento de gracia. Tal vez solamente era una manera de disimular algo que seguro que le hacía sufrir.  Pese a todo había algo que no olvidaba hacer cada día. Sabedor de la hora en que la tía Ramona salía de su partida de cartas, se acercaba cada tarde presto a empujarle la silla de ruedas por la pequeña rampa que conducía a casa. Después se retiraba ya cansado a la suya.


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Escrito por Javier Igarreta para ENTC - Propuesta: Coraje 


viernes, 6 de marzo de 2026

Palabras contrariadas

Ya venían quejosas las palabras del poco rigor con que se las estaba tratando, cuando ocurrió el dislate: alguien había confundido astronomía con gastronomía.

La reacción de las dos palabras afectadas no se hizo esperar. Conscientes de su poder para configurar el pensamiento humano, acordaron mantener durante un tiempo sus significados cruzados. Sería una lección ejemplarizante.

Un día todos los astrónomos se levantaron con una suerte de agujero negro en el estómago. Arrastrados por una enigmática fuerza, en lugar de encaminarse a sus correspondientes observatorios para seguir estudiando el universo y sus cuerpos celestes, salieron desaforados en busca de restaurantes con estrellas Michelin.

Pero lo peor fue cuando ese mismo día la NASA se llenó de cocineros. Armados con sus panoplias de cuchillos, invadieron el organismo decididos a comprobar si lo que allí dentro se estaba cociendo era de su gusto; en caso contrario, procederían a cortarlo por lo sano.

Así las cosas, tuvo que mediar la palabra diálogopara que sus dos compañeras volvieran a sus respectivos roles, frenando de esta manera el caos que estaban provocando.

Desde entonces, a pesar del aparente orden restablecido, los precios de los productos gastronómicos no han dejado de ser astronómicos.


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lunes, 23 de febrero de 2026

Sin orden, pero concierto

Desde que cambiaron el sistema informático la Sociedad Filarmónica era un auténtico caos. Pese a los desvelos del ordenanza el desorden estaba a la orden del día. Ni siquiera el director de orquesta conseguía coordinar al grupo. A menudo perdía los papeles. Sobre todo ante las faltas de puntualidad. Al fin y al cabo su trabajo se basaba en una estricta medida del tiempo. No podía soportarlo, le chirriaban los desajustes.

Un día, el concertino llegó tarde al concierto. Consciente de que había “dado la nota” con su inoportuno retraso, procedió como de costumbre y avisó al oboe para que diese el “la” de rigor. Sonó tan desafinado, que el director, fuera de sí hizo ademán de arrojar la batuta. A continuación comenzó a marcar una serie de movimientos anárquicos y sin sentido. En un alarde de atrevida versatilidad la orquesta se dejó llevar, y a partir del aparente disparate consiguió empastar una incalificable armonía. La interpretación resultó tan desconcertante que la platea quedó muda. Pero bastó la insinuación de un tímido aplauso para que el respetable perdiera la compostura y abandonando sus asientos estallara en una desenfrenada algarabía de aplausos y pataleos sin orden ni concierto.


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Escrito por Javier Igarreta para ENTC - Propuesta: el desorden.


martes, 3 de febrero de 2026

La fe de Ismael

Ismael atraviesa la galería central de la residencia a la que acude de voluntario. Los numerosos internos que ocupan sillas de ruedas dispuestas sobre el suelo embaldosado en blanco y negro, se le antojan piezas de ajedrez esperando el empuje de unas manos que las mueva, escaque tras escaque, en el tablero de una nueva jornada.

Clara llamó su atención desde el primer día. Su postura rígida y mirada hierática le evocan la imagen de una virgen románica de la iglesia de su pueblo, a la que siendo niño sus padres adoptivos lo alzaban una vez tras otra pidiendo su bendición.

Ismael nunca ha sentido el fervor religioso que se respiraba en la familia que lo acogió. Lo más parecido a la fe que conoce es creer que si su madre biológica lo abandonó, como siempre sostuvieron las Hermanas de la Caridad, fue porque no tuvo otra salida. Y esa fe lo ha llevado a vivir con la esperanza de poder un día conocerla. Sabe que es un deseo difícil de alcanzar. Lo que no sabe es que la dificultad roza lo imposible cuando la madre ha vivido creyendo que su hijo nació muerto.


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Escrito por Juana Igarreta para ENTC - Propuesta: la Fe.

viernes, 23 de enero de 2026

Credo ut intelligam

Recién ingresada en la abadía, la hermana Rigoberta trataba de olvidar el fragor de la fundición. Heredera de una saga de la industria del acero, era una gran experta en todo lo relativo al convertidor Bessemer. Sin embargo un proceso de espiritualidad fraguado a fuego lento le había empujado a dar un paso trascendental. Si bien no le costó demasiado adaptarse al rigor conventual, a la hora de enfrentarse a los misterios de la fe no podía evitar sacar a relucir su tendencia analítica. La madre abadesa le repetía constantemente que no se trataba de entender sino de creer, pero cuando veía al padre Rosendo oficiar con aquellos ademanes tan bruscos el ritual del misterio de la transustanciación, le asaltaba un conato de incredulidad. Todo cambió el día que, con motivo de unos ejercicios espirituales, ofició la misa un joven frailecillo de aspecto angelical, que recogido ante el altar manipulaba lo sagrado con suma unción. Embelesada y confundida en el momento de la consagración, la hermana Rigoberta vio cómo aquellas manos tan blancas se elevaban fundidas con la sagrada ofrenda. Incluso ella misma se sintió elevada tras la estela de aquel cuerpo glorioso.

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jueves, 8 de enero de 2026

El regalo del Olentzero

Son las primeras navidades tras la muerte del abuelo. Aún así, la abuela se ha empeñado en celebrar la Nochebuena en su casa. Cuando hemos llegado ya estaba la mesa puesta. ¡El sitio del abuelo también tiene su cubierto!

Suena el timbre. Nos miramos unos a otros con extrañeza porque no esperamos a nadie. La abuela sale presurosa de la cocina y se dirige a la entrada. Yo la sigo, pero me quedo expectante unos metros atrás.

La abuela abre la puerta y entra un desconocido. Hablan bajo, justamente consigo entenderles:

— Pasa, pasa… cuánto tiempo, deja los regalos por ahí. La casa sigue estando igual que cuando te vestías de Olentzero.

— ¿Están todos? ¿Mario también?
— Sí, sí, al fin pudo coger a tiempo el avión. Ya creía que te morías sin verlo. Ahora es cuando más se te parece.





viernes, 12 de diciembre de 2025

Trayectoria

Nadie hubiera esperado semejante despliegue de color de un tipo tan gris. Alcanzó pronto cierta notoriedad en la cosa pública, pero en realidad estaba bastante verde. Aunque indudablemente apuntaba maneras. Un coach afín a la causa lo introdujo en el mundo de la farándula. Consideró que le vendría bien para coger tablas. En realidad sólo sirvió para llamar la atención de la prensa rosa.
Sería largo de contar su posterior viraje hacia el rojo vintage. Sin duda fue un proceso alquímico de adaptación a las condiciones objetivas de la realidad. Curiosamente, el cauce por el que circula el dinero. Un mundo opaco cuyos oscuros entresijos le brindarían noches en blanco. Además de algún enemigo de confianza.
Un día desapareció sin dejar rastro. Sin embargo, los infatigables sabuesos de la prensa amarilla consiguieron detectar su presencia frente al azul del Caribe. Días después dos sicarios lo tendrían en el punto de mira. Fue al atardecer. Mientras paseaba pensativo por la orilla, su silueta negra ofrecía un blanco perfecto.

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sábado, 22 de noviembre de 2025

Lecturas ocultas


Fuimos concebidas en América, aunque en España nos conocen desde los años setenta. Somos negras, pero alternar con el blanco forma parte de nuestro código. Unas más gruesas que otras, pero todas supeditadas al número que nos marcan, para que quien solicite nuestros servicios no obtenga una información equivocada. La verdad es que llevan comerciando con nosotras más de cincuenta años. Si quieres saber lo que se esconde bajo nuestras estilizadas figuras, tendrás que contar con la ayuda de un buen lector.
Eh, cuando digo “un buen lector”, no me refiero a alguien como tú. Acércate a cualquier supermercado y observa la labor de las cajeras. Ellas, provistas de mágicas pistolas de luz, saben obtener con tan sólo un clic la preciada información que guardamos oculta en cada código de barras.

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domingo, 9 de noviembre de 2025

Asuntos pendientes

Sandra está apenada. Ha perdido uno de los pendientes de plata envejecida. Se los regaló Lucas el primer año de convivencia. Cuando todavía sin comprometerse a nada las horas separados se les hacían eternas. Cuando aún no sabían que si te abandonas en brazos de la rutina los días se vuelven grises.

Después de echar un vistazo por la casa, le dice a Lucas que baja al garaje a mirar en el coche.

Utiliza la linterna del móvil y un bulto en el asiento de atrás llama su atención: es el jersey beis de Lucas hecho un ovillo. Varios cabellos largos y cobrizos brillan arremolinados en la pechera de la prenda. El hallazgo le genera sentimientos que van de la decepción al alivio. Se pregunta si Lucas se está viendo con alguien. Ojalá. Si pensaba decírselo. Ojalá.

Continúa con la búsqueda del pendiente, mirando minuciosamente debajo de los asientos delanteros. No aparece.

Mientras sube en el ascensor no aparta los ojos de los pelos rojizos adheridos al jersey de Lucas. De pronto le asalta una duda: “¿Y si Juan se llevó enganchado el pendiente en su chaqueta?”.

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Escrito por Juana María Igarreta para ENTC - Propuesta: Serendipia.


viernes, 31 de octubre de 2025

De sabios es dudar

Cuentan de un sabio que un día

salió a recoger sus hierbas

y buscando las más tiernas

vio que algo refulgía

allá al fondo de la senda.

¿Será oro?, entre sí decía,

¿tal vez un guiño de sol?

Aunque tarde, comprendió

cuando vio que su colega,

obviando presto las hierbas

sacaba un broche de perlas

de la duda que él meció.


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(Con permiso de Calderón)

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Desirée

Teresa nace con el don de la belleza y la condición de la pobreza. Apenas cumplidos los dieciocho, decide valerse de lo primero para corregir lo segundo.
Ahorrándose las despedidas y con la maleta llena de determinación abandona su recóndito pueblo y se dirige a una gran urbe.
Mientras encadena trabajos precarios, consulta al oráculo de la IA y tunea su cuerpo de acuerdo a las últimas tendencias. Consigue en un tiempo récord manejar las herramientas necesarias para alcanzar su objetivo: ser una megainfluencer de moda. Para ello se esconde bajo el nombre de Desirée. Su seductora imagen no tarda en hacerse viral, levantando pasiones en empresas y particulares.
Firma un contrato millonario con una marca puntera de cosméticos que mantiene durante años. Hasta que aquejada de gerascofobia comienza a someterse a continuos estiramientos de piel.

Esclava de su apariencia y alimentándose básicamente de likes, enferma gravemente.
Una mañana la empleada doméstica encuentra el cuerpo sin vida de Desirée con una foto de una jovencísima Teresa en la mano.

El holograma de la influencer siguió en las pantallas anunciando productos de la marca de cosméticos  hasta que la empresa cerró.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Claustrofobia

Siendo apenas un latido se sintió rechazado. Como si fuese un entrometido. A decir verdad, solo era el resultado fortuito de una relación sobrevenida. Algo puramente circunstancial.

Pese a todo se adaptó sin problema al tibio colchón de agua.

Inevitablemente, al paso de las semanas su situación se fue haciendo más embarazosa. Incluso empezó a notar cierta sensación de ahogo. El claustro materno se le antojaba hostil y en cuanto pudo salió por pies. Prematuramente.


domingo, 10 de agosto de 2025

Si ella pudiera contarlo

 Desde la grieta del viejo edificio donde pasa el verano nos observa 
Desde la grieta del viejo edificio donde pasa el verano nos observa detenidamente. Si ella pudiera contar lo que ve a través de sus inquietas pupilas verticales, diría que la plaza tiene ocho bancos que han ido perdiendo pintura y ganando abandono. Que en un pasado todavía reciente el lugar fue muy concurrido, donde no faltaba el eco bullicioso de los niños tras salir del colegio, como tampoco un buen racimo de ancianos disfrutando del sol en las horas más apacibles del día. También, que la recoleta plaza se tornó oscura cuando encontraron sin vida el cuerpo de Martín. A él le gustaba terminar la jornada ocupando siempre el mismo banco. Con los ojos cerrados y las manos entrelazadas trataba de ordenar su nutrido bagaje de recuerdos. Y que, además, nadie lo echó en falta en su casa esa aciaga noche porque nadie lo esperaba.

Si ella pudiera contarnos que el arma homicida, una pequeña navaja con la que perforaron varias veces el abdomen del octogenario, permanece oculta en lo más profundo de la oquedad que le da cobijo, quizás no dudaría en salir a pregonarlo a los cuatro vientos. Pero, ¿alguien daría crédito al testimonio de una salamanquesa?


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