viernes, 23 de enero de 2026

Credo ut intelligam

Recién ingresada en la abadía, la hermana Rigoberta trataba de olvidar el fragor de la fundición. Heredera de una saga de la industria del acero, era una gran experta en todo lo relativo al convertidor Bessemer. Sin embargo un proceso de espiritualidad fraguado a fuego lento le había empujado a dar un paso trascendental. Si bien no le costó demasiado adaptarse al rigor conventual, a la hora de enfrentarse a los misterios de la fe no podía evitar sacar a relucir su tendencia analítica. La madre abadesa le repetía constantemente que no se trataba de entender sino de creer, pero cuando veía al padre Rosendo oficiar con aquellos ademanes tan bruscos el ritual del misterio de la transustanciación, le asaltaba un conato de incredulidad. Todo cambió el día que, con motivo de unos ejercicios espirituales, ofició la misa un joven frailecillo de aspecto angelical, que recogido ante el altar manipulaba lo sagrado con suma unción. Embelesada y confundida en el momento de la consagración, la hermana Rigoberta vio cómo aquellas manos tan blancas se elevaban fundidas con la sagrada ofrenda. Incluso ella misma se sintió elevada tras la estela de aquel cuerpo glorioso.

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jueves, 8 de enero de 2026

El regalo del Olentzero

Son las primeras navidades tras la muerte del abuelo. Aún así, la abuela se ha empeñado en celebrar la Nochebuena en su casa. Cuando hemos llegado ya estaba la mesa puesta. ¡El sitio del abuelo también tiene su cubierto!

Suena el timbre. Nos miramos unos a otros con extrañeza porque no esperamos a nadie. La abuela sale presurosa de la cocina y se dirige a la entrada. Yo la sigo, pero me quedo expectante unos metros atrás.

La abuela abre la puerta y entra un desconocido. Hablan bajo, justamente consigo entenderles:

— Pasa, pasa… cuánto tiempo, deja los regalos por ahí. La casa sigue estando igual que cuando te vestías de Olentzero.

— ¿Están todos? ¿Mario también?
— Sí, sí, al fin pudo coger a tiempo el avión. Ya creía que te morías sin verlo. Ahora es cuando más se te parece.





martes, 16 de diciembre de 2025

Hasta luego, Lucas

No recordaba haberlo escondido tan bien. Sólo que fue antes de abrir la puerta a Matilde, que alternaba timbrazos y voces acompañada de su gatita negra recientemente recogida de la calle. Su vieja lavadora estaba perdiendo agua y necesitaba ayuda.

Llegó el 22 de diciembre y el boleto no había aparecido. "Tampoco me iba a tocar", pensó Lucas intentando consolarse.

Al volver de pasar las navidades con la familia, encontró bajo su puerta una nota: "Gracias por todo, Lucas. Siento no haberte dado un abrazo de despedida. Te deseo lo mejor. Ah, a la gatita he decidido llamarla Fortuna".




Relato finalista Relatos en Cadena - Semana 12.


Escrito por Juana Igarreta para Relatos en cadena - Cadena Ser- Frase de inicio "No recordaba haberlo escondido tan bien".

viernes, 12 de diciembre de 2025

Trayectoria

Nadie hubiera esperado semejante despliegue de color de un tipo tan gris. Alcanzó pronto cierta notoriedad en la cosa pública, pero en realidad estaba bastante verde. Aunque indudablemente apuntaba maneras. Un coach afín a la causa lo introdujo en el mundo de la farándula. Consideró que le vendría bien para coger tablas. En realidad sólo sirvió para llamar la atención de la prensa rosa.
Sería largo de contar su posterior viraje hacia el rojo vintage. Sin duda fue un proceso alquímico de adaptación a las condiciones objetivas de la realidad. Curiosamente, el cauce por el que circula el dinero. Un mundo opaco cuyos oscuros entresijos le brindarían noches en blanco. Además de algún enemigo de confianza.
Un día desapareció sin dejar rastro. Sin embargo, los infatigables sabuesos de la prensa amarilla consiguieron detectar su presencia frente al azul del Caribe. Días después dos sicarios lo tendrían en el punto de mira. Fue al atardecer. Mientras paseaba pensativo por la orilla, su silueta negra ofrecía un blanco perfecto.

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martes, 25 de noviembre de 2025

 

25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género

Si al amor le quitamos la "r" de respeto, ¿qué nos queda?, el amo que nos esclaviza.



#diainternacionalviolenciagenero

sábado, 22 de noviembre de 2025

Lecturas ocultas


Fuimos concebidas en América, aunque en España nos conocen desde los años setenta. Somos negras, pero alternar con el blanco forma parte de nuestro código. Unas más gruesas que otras, pero todas supeditadas al número que nos marcan, para que quien solicite nuestros servicios no obtenga una información equivocada. La verdad es que llevan comerciando con nosotras más de cincuenta años. Si quieres saber lo que se esconde bajo nuestras estilizadas figuras, tendrás que contar con la ayuda de un buen lector.
Eh, cuando digo “un buen lector”, no me refiero a alguien como tú. Acércate a cualquier supermercado y observa la labor de las cajeras. Ellas, provistas de mágicas pistolas de luz, saben obtener con tan sólo un clic la preciada información que guardamos oculta en cada código de barras.

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domingo, 9 de noviembre de 2025

Asuntos pendientes

Sandra está apenada. Ha perdido uno de los pendientes de plata envejecida. Se los regaló Lucas el primer año de convivencia. Cuando todavía sin comprometerse a nada las horas separados se les hacían eternas. Cuando aún no sabían que si te abandonas en brazos de la rutina los días se vuelven grises.

Después de echar un vistazo por la casa, le dice a Lucas que baja al garaje a mirar en el coche.

Utiliza la linterna del móvil y un bulto en el asiento de atrás llama su atención: es el jersey beis de Lucas hecho un ovillo. Varios cabellos largos y cobrizos brillan arremolinados en la pechera de la prenda. El hallazgo le genera sentimientos que van de la decepción al alivio. Se pregunta si Lucas se está viendo con alguien. Ojalá. Si pensaba decírselo. Ojalá.

Continúa con la búsqueda del pendiente, mirando minuciosamente debajo de los asientos delanteros. No aparece.

Mientras sube en el ascensor no aparta los ojos de los pelos rojizos adheridos al jersey de Lucas. De pronto le asalta una duda: “¿Y si Juan se llevó enganchado el pendiente en su chaqueta?”.

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Escrito por Juana María Igarreta para ENTC - Propuesta: Serendipia.


viernes, 31 de octubre de 2025

De sabios es dudar

Cuentan de un sabio que un día

salió a recoger sus hierbas

y buscando las más tiernas

vio que algo refulgía

allá al fondo de la senda.

¿Será oro?, entre sí decía,

¿tal vez un guiño de sol?

Aunque tarde, comprendió

cuando vio que su colega,

obviando presto las hierbas

sacaba un broche de perlas

de la duda que él meció.


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(Con permiso de Calderón)

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Desirée

Teresa nace con el don de la belleza y la condición de la pobreza. Apenas cumplidos los dieciocho, decide valerse de lo primero para corregir lo segundo.
Ahorrándose las despedidas y con la maleta llena de determinación abandona su recóndito pueblo y se dirige a una gran urbe.
Mientras encadena trabajos precarios, consulta al oráculo de la IA y tunea su cuerpo de acuerdo a las últimas tendencias. Consigue en un tiempo récord manejar las herramientas necesarias para alcanzar su objetivo: ser una megainfluencer de moda. Para ello se esconde bajo el nombre de Desirée. Su seductora imagen no tarda en hacerse viral, levantando pasiones en empresas y particulares.
Firma un contrato millonario con una marca puntera de cosméticos que mantiene durante años. Hasta que aquejada de gerascofobia comienza a someterse a continuos estiramientos de piel.

Esclava de su apariencia y alimentándose básicamente de likes, enferma gravemente.
Una mañana la empleada doméstica encuentra el cuerpo sin vida de Desirée con una foto de una jovencísima Teresa en la mano.

El holograma de la influencer siguió en las pantallas anunciando productos de la marca de cosméticos  hasta que la empresa cerró.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Claustrofobia

Siendo apenas un latido se sintió rechazado. Como si fuese un entrometido. A decir verdad, solo era el resultado fortuito de una relación sobrevenida. Algo puramente circunstancial.

Pese a todo se adaptó sin problema al tibio colchón de agua.

Inevitablemente, al paso de las semanas su situación se fue haciendo más embarazosa. Incluso empezó a notar cierta sensación de ahogo. El claustro materno se le antojaba hostil y en cuanto pudo salió por pies. Prematuramente.