domingo, 27 de mayo de 2018

Muerto de miedo



El miedo, seguro de su ancestral supremacía, aguardaba silencioso en los rincones oscuros del viejo caserón. Pero el intrépido vagabundo, en actitud desafiante y candil en mano, desveló su guarida de polvo y telarañas. Cuando escuchó a sus espaldas aquel angustioso estertor, su corazón latió aceleradamente. Y después se paró.

Imagen de Internet


2 comentarios:

  1. Al fin de cuenta, todos los corazones son débiles...

    Saludos,

    J.

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  2. Y el miedo es libre...y nos esclaviza.

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