viernes, 21 de abril de 2017

Ocaso

Sentado en la orilla, contemplaba hipnotizado el borboteo del agua. Las hojas caían somnolientas desde la majestuosidad dorada de los chopos y escapaban, río abajo, cabalgando la corriente. Cuando salió de su ensimismamiento, la vio a su lado pálida e insinuante y ocurrió lo inevitable. Después solo quedó un cadáver.



Imagen de Internet




lunes, 17 de abril de 2017

Acuerdo tácito



Aquel viejecito se le cruzó en la calle una mañana. Ella iba atropellando tiempo para llegar puntual a un trabajo mal pagado. Él dilataba los minutos asido a su andador, arrastrando soledad en sus zapatos. 

Ahora, con sus horas sincronizadas, pasean cogidos del brazo. Fue un amor a primera Visa.


 
Imagen de Internet