viernes, 6 de octubre de 2017

Alter ego



Subyugado por su desinhibida desnudez y aquella pose manierista, lo rescató del contenedor. Apreciaba, sobre todo, su silencio cómplice, pero últimamente sentía tras de sí sus ojos vigilantes. Y no descansó hasta escuchar el estertor del plástico, mientras las fauces del camión de la basura engullían la sonrisa del maniquí.

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Escrito por Javier Igarreta para 

martes, 19 de septiembre de 2017

Tiempo revuelto



Ayer, a primera hora, un furtivo rayo de sol asaltó un banco de nieblas. A media mañana, todavía relucía el botín de perlas de rocío desparramado sobre los prados. La cara del hombre del tiempo era todo un poema. Incapaz de encajar las líneas isobaras, dio paso a la publicidad.

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domingo, 17 de septiembre de 2017

La última corona


Con su cuerpo hábilmente siliconado ganó innumerables concursos de belleza. Para evitar arrugas gratuitas solo sonreía cuando posaba. Pero, aun siendo la imagen publicitaria de una importante marca de cremas antiaging, envejeció.

Antes de morir dejó por escrito rigurosas instrucciones a los técnicos de tanatopraxia. Fue la primera Miss Tanatorio.


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lunes, 11 de septiembre de 2017

Hormigueo


La casa ha comenzado a llenarse de hormigas y, quizás, no es lo peor que ha podido pasarme. Después de la brutal paliza creía estar muerto, pero, al sentir el cosquilleo producido por el suave roce de sus diminutas patas recorriendo cada recoveco de mi cuerpo, he recuperado la consciencia. Lo que no sé es cuánto tendré que esperar amordazado y maniatado en la silla de mi habitación. 

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Cuestión de principios


La casa ha comenzado a llenarse de hormigas, pero no haré nada para eliminarlas. Va contra mis principios. Siempre he sido muy respetuoso con los seres vivos. No importa el tamaño. Ha sido una suerte que mamá muriese hace días, antes de que ellas entraran. No hubiera soportado, como ahora, que ellas recorriesen su cuerpo. 

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sábado, 2 de septiembre de 2017

El falso gurú

Abandonó su maleta cargada de sueños no cumplidos en el andén de los desengaños, y con su dolido corazón envuelto en una coraza de resentimiento salió a vengarse del mundo. Aprendió impasible a adentrarse en la oscuridad de las miradas más tristes. Disfrazado de sabio y maquillado de comprensión, se sorprendió a sí mismo erigiéndose en un falso gurú. Con palabras balsámicas pronunciadas en seductor bisbiseo “querer es poder, todo es cuestión de control mental…” exploraba sin vértigo insondables abismos emocionales, iluminando momentáneamente a los huérfanos de confianza y parcheando penas a aquellos que lo escuchaban. Imperturbable, hizo una rentable profesión de sus habilidades. El mercado a conquistar era amplio, pues muchos eran los sufridores; muchos los que ansiaban ver ensanchado su horizonte de esperanza. Un día,  saturado de éxito y de dinero, pero no de felicidad, se cansó de viajar y quiso recuperar su maltrecho corazón de la consigna del olvido. Se deshizo del pesado envoltorio y lloró por todo lo que había hecho, visto y vivido. Su corazón derramó el último latido, al mismo tiempo que sus ojos pulsaban las últimas lágrimas. 





jueves, 17 de agosto de 2017

Luna hechicera



Al llegar el día sus sueños se desvanecen. Son los mismos ojos, pero de vacuas miradas; los mismos labios, pero incapaces de ardientes besos; los mismos brazos, pero huyendo de enredarse en apretados abrazos.

Cada noche,  bajo el influjo de la misma luna, volverán  a prometerse, ilusos, un futuro compartido.


Escrito por Juana Igarreta para 

viernes, 21 de julio de 2017

Extravío



Saturado de horizontes y de nieblas matinales, el farero perdió el norte y la estela de sus naves. Con sus ojos extraviados, busca los recuerdos varados en el vaivén de las olas. Por las noches, los destellos del viejo faro acunan, desde la lontananza, los fantasmas del insomnio del farero.

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miércoles, 19 de julio de 2017

Espejismo



Al escuchar el estallido corrió a preguntar a su padre qué había sucedido. Este, escopeta en mano,  señalando el viejo espejo del que apenas quedaban unos fragmentos en los vértices del marco, dijo: “Le ordené varias veces que se fuera, pero no había manera de hacer salir a ese carcamal”.



jueves, 29 de junio de 2017

Al rojo vivo



Lucas espera a que los niños estén dormidos para estallar. Últimamente los vestidos de Julia se le antojan demasiado cortos y las cenas que comparte con sus compañeros de trabajo excesivamente largas. Los gritos se clavan en los oídos de ella como alfileres en un acerico.
Julia le reprocha falta de confianza, pero piensa que sus celos, en el fondo, son una prueba de amor. Por eso perdona las palabras ofensivas que Lucas le dirige cuando pierde el control.

Al día siguiente, en la oficina, ella trata de dilucidar porqué su relación con Lucas, modélica a los ojos ajenos, se ha tornado quebradiza como una hoja en otoño. Por un momento clava los ojos en el rojo rubí que luce en su dedo corazón, y juraría que ha perdido repentinamente su fulgor primigenio.
“¿Qué harías tú sola con los niños?  ¿Qué pensarían ellos de su padre?”, se pregunta una y otra vez.
Es viernes y un ramo de fragantes rosas rojas le espera en la mesita del vestíbulo. Y decide darle una nueva oportunidad.

No pasa mucho tiempo hasta que Julia recibe un último obsequio de Lucas: una gran caja de bombones. Es roja, a juego con su mejilla.

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Escrito por Juana Igarreta para  Esta noche te cuento